Abrir el cajón puede ofrecerte soluciones y respuestas

Estos tiempos por los que estamos pasando nos llevan a la incertidumbre y las indecisiones hasta en los casos más insospechados.  En situaciones en las que antes jamás nos habríamos planteado nada, ahora nos hacemos un planteamiento tras otro.

Anteriormente a la pandemia y a este estado de restricciones, cuando se acercaba la primavera éramos un revoltillo de colores y nervios.  Nos era difícil frenar las ganas de abrir los cajones donde se esconden del frío las túnicas de nazarenos, los volantes de lunares y los trapillos de verano.

Ahora llevamos semanas mirando esos cajones con desconfianza y a la expectativa. Igual que ese cajón donde guardamos un proyecto sin terminar, un libro que empezamos pero dejamos reposar o ese patrón a la espera del tejido más adecuado. Miramos los cajones con ganas pero también con indecisión, queremos abrirlos pero tenemos miedo a desilusionarnos.

No sabemos que puede pasar, lo mismo damos dos pasos adelante que volvemos cuatro hacia atrás. Pero tenemos que ser decididos, no pasa nada por abrirlos y volver a cerrarlos. O quizás sea mejor dejarlos abiertos porque así de alguna manera reivindican su papel.

 

Mientras nos decidimos lo mejor es seguir aprovechando aquello que ahora sea útil. Disfrutando con quienes nos rodean y de las cosas que ahora nos dan la vida. Sigamos celebrando y abrazando con pequeñas muestras de cariño, con felicitaciones sin más, con regalos inesperados.

Párate a pensar que te haría ilusión. Quién puede esperar tus palabras o tus abrazos. Quién puede regalarte una sonrisa. Quién espera tu regalo… Si aun no has abierto el cajón quizás te tiente la curiosidad y decidas abrir el nuestro.

Abrir el cajón puede darte soluciones o de lo contrario no interesarte en absoluto, la decisión es sólo tuya. Si lo abres y te surgen dudas contacta con nosotros.

 Abre el cajón

 

 

 

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