Juego con palas de playa; sus orígenes y evolución

¿Quién no ha jugado nunca a las palas en la playa? Las palas de playa personalizadas son una de las mejores opciones para divertirte en los ratos libres del verano, ya sea en la propia arena de la playa o en la piscina. 

En este post, queremos hablar de los orígenes de las palas de playa y cómo han ido evolucionando hasta nuestros días. Para ello, lo primero que debemos saber es que provienen del País Vasco, pero fueron trasladadas a Sudamérica. 

Este traslado tuvo lugar durante la colonización española a Sudamérica, y allí evolucionó hasta convertirse en un juego practicado en las playas. En concreto, se instauró en las playas argentinas, brasileñas y uruguayas, como un juego pacífico y armonioso. 

Es en el propio continente americano, gracias a sus riquezas en maderas, donde empiezan a aparecer las primeras palas o raquetas tal y como las conocemos hoy en día. Tal fue su extensión, que de nuevo traspaso el océano y se trasladó hasta las costas de nuestro país. 

En la actualidad, este juego practicado con palas es muy ejercido en todos los continentes, lo único negativo es que suele hacerse de manera amateur, existiendo mucha afición pero poca calidad. 

Aunque nos parezca un juego sin reglas ni normas, todo lo contrario, consiste en jugar con la máxima concentración y siguiendo unas normas muy concretas. Las más básicas son las de estar en grupos de dos, tres o cuatro personas y enviarse la pelota a través de esta pala de playa. 

Su regla fundamental es la de contar con un compañero enfrente, sin considerarlo como un adversario, y enviarle la pelota de la mejor manera que exista. Con esta mentalidad y una gran práctica, podemos conseguir jugar con mayor continuidad, sincronizados y acelerando los cambios de velocidad. 

Para que puedas jugar este verano, no dudes en hacerte con nuestras palas de playa personalizadas. Son el mejor objeto para el entretenimiento en playas y piscinas. Decóralas como quieras con TazaWay. ¡Envíanos un mensaje!

Compártelo:

Deja un comentario